Aparentemente simple

agnus dei Zurbaran

Y eso es exactamente lo que parecen ser las obras de arte como la presente, analicémosla. Un pequeño animal, con las patas atadas con un cordel, apoyado sobre un basar. Ojos con la mirada perdida, hocico cerrado, orejas agachadas y abatido. Destaca sobre un fondo oscuro y parece que el artista, Zurbarán, decidió focalizar la luz hacia este aparente “sencillo animal” estático pero ¿y porqué?; ¿ para demostrar que era un gran genio ejecutor que sabe captar a la perfección la piel del cordero?; ¿ para afianzar que su técnica era digna de admiración? o, simplemente ¿ le interesaba plasmar lo que la “realidad” le mostraba, es decir, lo que veía el día a día?. ¿En serio os conformáis con esta versión?, a los que fugazmente habéis contestado que creéis que no, os invito a descubrir.

Empecemos por el año y el artista tranquilos que esto (como ya os comenté en otro post), no es una enciclopedia virtual. El genio es Francisco de Zurbarán un extremeño que dedicó la gran mayor parte de sus obras a la temática religiosa. El año es 1635/1640, época en la que se sostiene que su amigo Velazquez le invitó a formar parte del proyecto de decoración del Casón del Buen Retiro de Madrid (hoy forma parte del Museo Nacional del Prado y alberga en su interior una de las bibliotecas mas importantes de España).

Adentrémonos un poco más en el tiempo. Os traslado al siglo XVII, al reinado de Felipe IV (uno de los llamados “Austrias Menores”), estáis en una época de crisis donde, como ocurre hoy día, unas clases sociales sufren más que otras. Pues bien, para poneros en escena, Europa entera estaba sumida en esta profunda crisis. Guerras, religión (lucha entre protestantes y católicos), brotes de peste, muerte, hambre…asolaban las regiones dejando día a día un sabor amargo entre nuestros antepasados. Salvando algunas distancias no os estoy narrando nada que hoy en día, en pleno siglo XXI, no hayáis vivido o estéis viviendo. Y pensar, ¿ cuales son nuestros medios de comunicación a través de los que los “altos cargos” nos intentan “”apaciguar””?. Televisión, prensa, radio, etc. ¿Verdad?, bien, pues ahora trasladaros a ese siglo XVII y a la mentalidad de la época, pensar.

Ante una sociedad en la que la mayor parte no sabía leer ni escribir, el poder necesitaba dominar al pueblo y es aquí donde entran en juego las obras de arte. Éste es un punto clave que tenéis que entender, nada estaba hecho por que sí. Lo más insignificante  en una obra de arte para un humano del siglo XXI, guarda un mensaje perfectamente reconocible para el antepasado del siglo XVII, ahora desde esta visión os explicaré el verdadero significado de nuestra obra y empecemos por una pregunta ¿ creéis en Dios?. Hoy en día hay multitud de respuestas a esta pregunta, en el siglo XVII únicamente podías contestar con un rotundo SI, ya que la tolerancia religiosa no existía. Pero aunque hubiera alguien que, solo mentalmente, respondiera que no, sabía y conocía perfectamente los códigos que encerraban los cuadros, las esculturas y las arquitecturas de la época. En su memoria existían las palabras ” Al día siguiente, Juan vio acercarse a Jesús y dijo : “Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1,29); “maltratado y humillado, ni siquiera abrió su boca (mirar el cuadro); como cordero, fue llevado al matadero; como oveja, enmudeció ante su trasquilador; y ni siquiera abrió su boca” (Isaías 53,7). Y ahora deteneros ante la obra y meditar, mirarla, fijaros en la mirada perdida del animal como aún vivo ( yo lo creo así cada vez que me deleito ante ella) asume lo que le va a pasar igual que lo asumió el Hijo de Dios, aguarda su destino, que no es otro que el sacrificio.

No estamos ante un simple animal abatido, estamos ante la representación de Cristo el hijo de Dios Padre que entregó su vida por el ser humano. Lo que intentaba transmitir esta obra es que, pasara lo que pasara, Dios había sacrificado a su propio hijo por nosotros y que sólo siendo fieles servidores y partidarios del Rey ( que lo era, no olvidéis, por la gracia de Dios ) y de la religión católica (la verdadera fe), serían recompensados al otro lado de esta cruel vida en la que tenían que ver como sus familiares morían, como tenían que vender todo lo que tenían, como pasaban hambre y miserias.

En definitiva, la religión era por un lado el refugio de nuestros antepasados, y pensar ¿ pasado?. ¿No tenéis familiares que rezan cuando no ven salidas?, pensarlo, no hay tanta distancia, el tiempo es muy relativo; y por otro lado era, en muchas ocasiones, un arma de doble filo que sabían usar los gobernantes y, volver a pensar ¿creéis que hay mucha diferencia entre nuestro siglo y el XVII?, yo pienso que no, cambian las formas pero no el fondo.

Hacerme un favor, la próxima vez que decidáis visitar el Museo del Prado, deteneros ante la obra y recordar lo que aquí habéis leído. Las obras de arte no nacieron para ser protegidas en instituciones como nuestros necesarios museos, siempre hay que contextualizarlas y viajar en el pasado para entenderlas.

Espero vuestros comentarios, preguntas, propuestas, etc.

Gracias.

Licencia Creative Commons

<a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/deed.es”><img alt=”Licencia Creative Commons” style=”border-width:0″ src=”http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/3.0/88×31.png&#8221; /></a><br />Este obra está bajo una <a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/deed.es”>Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported</a>.

Anuncios

8 pensamientos en “Aparentemente simple

  1. Ufff!! Una vez mas me quedo sin palabras Pamela, me asombra tu capacidad para ver lo que hay detrás de una obra. Gracias por hacernos entender más alla. Un beso! Te sigooo!

  2. Como tu bien dices así a primera vista parece un cuadro más. De echo jamás me había parado a pensar en su significado, ni si quiera le había buscado interpretacion alguna. Me encantan este tipo de obras en la que “nada es lo que parece”. Por otro lado, estoy totalmente de acuerdo con tu opinión sobre el echo de que el ser humano cuando se encuentra afligido,exhausto…se refugia en un pensamiento más alla de la razón como puede ser la religión. Iré si duda al Prado y me parare a contemplar dicho cuadro. Gracias una vez más por compartir tus conocimientos.

  3. Otra vez ,me has vuelto a sorprender con la explicación de esta obra de arte, es maravilloso como nos transmites ,no lo que ven nuestros ojos ,si no ,lo que el artista quiere que veamos con la mente,el mensaje ,y a traves de opresión y el dolor ,y que mejor ejemplo ,que un corderito ,simbolo de sacrificio,felicidades

  4. Una vez más me as dejado sin palabras. No sabía que podía haber tantas cosas detrás de un cuadro, incluso que nos pudiera llevar hasta el siglo XVII. Es increíble como nos transmites lo que hay detras de un simple cuadro. Gracias por compartir estos conocimientos con los demás. Cuando vaya al Prado y vea este cuadro me acordaré de ti y de lo que nos quiere transmitir.

  5. Una pequeña corrección para quien quiera disfrutar de esta obra, actualme te se expones en la Academia de Bellas Artes de San Fernando

    • Siento corregirte. Actualmente esta en la exposición “La Belleza Encerrada” en el Museo Nacional del Prado hasta fin de exposición.
      Gracias por colaborar en mi blog.

      • Creo que los dos tenemos razón, y cada uno se refiere a una versión distinta de las seis que realizó el pintor.

      • Efectivamente, existen seis versiones de la misma obra, la única diferencia es que en algunas podemos ver la aureola y en otras no.
        Gracias de nuevo por tu interes en mi blog.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s